Santo Tomé se encuentra en pleno corazón de la Sierra de Cazorla, encaramado sobre un cerro que domina el valle del alto Guadalquivir. Buena parte de su término municipal entra dentro de los límites del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, lo que convierte a este pueblo de olivar de montaña en un magnífico punto de partida para adentrarse en la sierra.
En su casco urbano sobresale la torre campanario de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, levantada sobre una antigua torre defensiva de origen árabe, uno de los elementos más singulares de su patrimonio. A ellos se suman vestigios como las ruinas de La Casa Grande y el antiguo torreón del castillo, que recuerdan el carácter estratégico de este enclave a lo largo de los siglos.
El gran reclamo natural de Santo Tomé es la Cascada de la Osera, un salto de agua de unos 130 metros situado en el Valle de la Osera, considerado la cascada más alta de Andalucía y una de las mayores de España. Se accede por un sendero de alta dificultad, reservado a montañeros experimentados, que atraviesa parajes de gran belleza. El municipio, con aldeas como Las Ericas y el propio río Guadalquivir, es un lugar idóneo para el senderismo y el contacto con la naturaleza.
Su economía y su mesa se sustentan en el olivar de montaña y el aceite de oliva virgen extra de la Sierra de Cazorla. Entre sus tradiciones destaca la celebración del 15 de mayo, cuando la imagen del patrón recorre las calles hasta llegar al río Guadalquivir, donde vecinos y visitantes pasan un día de campo con paellas y actos festivos. Visitar Santo Tomé, Jaén, es unir olivar, montaña y el agua del Guadalquivir en la Sierra de Cazorla.
Leer másLeer menos▾